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5 Días En Napoles Y Alrededores. Qué Hacer Y Visitar En 5 Días.

5 días en Napoles y alrededores. Qué hacer y visitar en 5 días.

 

El mes de marzo es una de las mejores épocas para visitar los países del mediterráneo, el tiempo ya empieza a ser más cálido y no encuentras el amasijo de turistas de los meses de verano, aunque esta claro, aun no es tiempo para darse un chapuzón en sus bellas playas.

 

Nosotros elegimos Nápoles para pasar 5 días, el vuelo salia económico y la zona ofrece gran variedad de sitios para visitar.

 

Aunque muchos digan que es una ciudad insegura, miles turistas la visitan cada año,  solo hay que tener un poco de cuidado con las cosas y no dirigirse a barrios conflictivos.

 

 

Día 1. Caminando por Nápoles.


Si llegas a Nápoles no creo que haga falta mucho más de un día para recorrer la ciudad. Mucha gente sale con una mala imagen de Nápoles por lo sucia y caótica que parece la ciudad, pero eso es justamente lo que le da la esencia  y la distingue de cualquier otra ciudad europea.

 

Nápoles es una ciudad muy antigua y podemos apreciar como su casco antiguo aun conserva las calles tan estrechas típicas de la edad medieval, pueden llegar a parecer algo asfixiantes y ruidosas, y hay que tener cuidado con el trafico por estas calles, resulta interesante de ver y de descubrir como viven los vecinos de la zona.

 

Como alojamiento para mochileros existen varios hostels aunque no todos quedan por el centro, en nuestro caso pagamos 13 euros la noche por alojarnos en el pizza hostel, no muy lejos de la calle Termini.

 

La calle termini es la famosa calle de las pizzas y donde nació la pizza margarita, y de aquí se catapultó hacia el resto del mundo. Es aconsejable pararse por esta zona para probar una de las pizzas napolitanas, además de buenas son baratas. Entre 6-7 euros.

 

Después de callejear por el centro fuimos hasta la plaza del plebiscito donde se encuentra el Palacio real además de la basilica de San Francisco, sin duda uno de los sitios más hermosos para ver de la ciudad.

 

Seguidamente fuimos caminando hasta el paseo marítimo de Nápoles donde se puede contemplar el castillo Nuovo,  continuamos por el paseo y a poco de llegar al final pudimos subir hasta el castillo de san Telmo donde se divisa una de las mejores vistas de la ciudad, del golfo de Nápoles y del Vesubio.

 

Al volver es aconsejable pasar por la plaza Dante, uno de los lugares donde es fácil ver a jóvenes diviertiéndose hasta altas horas de la noche.

 

Otras cosas aconsejables para ver en Nápoles es el Duomo y el barrio español, además de perderse por sus calles y descubrir rincones únicos y perennes en el tiempo.

 

 

 

Día 2. Una visita a Pompeya, un viaje en el tiempo.


Como no hay mucha más para ver en la ciudad de Nápoles, los siguientes días los dedicamos para ver los alrededores. En este caso, Pompeya. Una de las ciudades romanas de hace 2000 años mejor conservadas gracias a la erupción del vesubio que enterró y conservó todos sus restos hasta que en el siglo XIX fueron descubiertos.

 

Para llegar es tan fácil como coger un tren y bajar en la parada de Pompeya, desde allí se llega caminando hasta la entrada. El precio fueron 13 euros y nos llevó todo el día para poder ver la ciudad entera.

 

 

Día 3. Subida al Vesubio, guardian del golfo de Nápoles. 


El día 3 lo dejamos para la subida al Vesubio, aunque existe la opción de subir y bajar en autobús desde Hercolano o Pompeya, nosotros quisimos hacerlo un poco más exigente y llegar hasta el cráter caminando, cogimos el tren hasta Torre del Greco y desde allí fuimos caminando hasta la cima ( 3 h y media ), aunque el camino es algo confuso y difícil de seguir hasta que se llega a la carretera vieja, yo recomendaría subir directamente desde la parada de Trecase y cogiendo la carretera que llega hasta la cima.

 

Una vez arriba hay que pagar la entrada al cráter que son 10 euros, las vistas desde la cima son espectaculares, pudiendo ver Nápoles y toda su area metropolitana al norte y la peninsula amalfitana al sud.

 

Para bajar si que cogimos el bus que tenia un precio de 3,10.

 

 

Día 4. Por el sendero de lo dioses. 


Para el cuarto día dejamos algunas de nuestras pertenencias en el hostel y cogimos el resto para dirigirnos hacia el sur, a la peninsula amalfitana. Haciendo noche en Sorrento.

 

Desde Nápoles cogimos el único bus que salia directo hasta el pueblo de Amalfi y que tardaba 2 horas. Sale a las 9 de la mañana y creo que es el único en todo el día.

 

Una vez allí es interesante ver Ravello y Amalfi, ambos pueblos están a tan solo 1 km de distancia, aunque Amalfi es el que más turismo atrae. Una visita de poco más de una hora fue suficiente para este pequeño pueblo, seguidamente cogimos el bus de nuevo a las 12,30 para llegar hasta Boomerano, donde empieza uno de los senderos más famosos del sur de Italia: el sendero de los dioses.

 

Por suerte, el autobús deja justamente al inicio del sendero, y ya vemos como otros turistas bajan para realizar la misma ruta.

 

El camino es todo bajada y parte desde el interior de las montañas amalfinas hasta el hermoso pueblo de Positano. ¿Será el camino de los dioses porque justamente por estas tierras, Ulysses se encontró con las sirenas?

 

Este sendero que antiguamente conectaría los dos pueblos hoy día sirve para que los turistas puedan admirar la belleza de estos acantilados y descubrir el oficio de sus gentes, mayoritariamente campesinos.

 

Al llegar a Positano y ya casi anocheciendo cogimos un bus de nuevo hasta Sorrento, lugar donde teníamos el hostel para pasar la noche.

 

 

Día 5. Punta Campanella, Capri y la peninsula Amalfitana. 


El quinto día queríamos dejarlo para ver Capri y Sorrento, pero el viaje a Capri solo lo ofertan tours privados y puede llegar a costar unos 35 euros ida y vuelta. Así que entre el precio y que el tiempo no acompañaba mucho decidimos desechar esa idea y hacer una excursión hasta la punta Campanella como alternativa.

 

Para llegar hasta este sendero hay que tomar un bus hasta el pueblo de Termini, hay que ir con cuidado y fijarse en los horarios porque solo pasa un bus cada 3 horas hasta este lugar.

 

El sendero es fácil de seguir y durante la bajada podemos contemplar la isla de Capri siendo este uno de los puntos más cercanos de la peninsula a la isla. El camino llega hasta una especie de faro derruido y con la isla de Capri justo en frente. Para la vuelta tomamos otro sendero que nos llevó hasta lo alto del monte San Constanzo desde donde se puede ver ambos lados de la peninsula, desde Sorrento hasta Positano, una de las mejores vistas para acabar este viaje.

 

Para acabar volvimos a Sorrento donde cogimos el tren de vuelta hasta Napoles ( 4 euros el trayecto ).

 

Cuidado con los buses, los tiquets se tienen que comprar en tiendas y no en el bus directamente como en muchos otros países.

 

 

Y aquí concluye nuestra visita a Nápoles, si crees que me he dejado algo o hay alguna visita que recomendarias, no dudes en comentar. 😉

 

 

 

 

 

 

 

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